¿Tu empresa está lista para enfrentar una "empresa" de extorsión? El caso de The Gentlemen.

  • BLOG DE CIBERSEGURIDAD

    ¿Tu empresa está lista para enfrentar una "empresa" de extorsión?

El ransomware ha dejado de ser únicamente un problema de malware. En los últimos años, los grupos de ciberdelincuentes han transformado este tipo de amenaza en operaciones organizadas que combinan acceso inicial, robo de credenciales, explotación de vulnerabilidades, movimiento lateral, extracción de información y extorsión. El objetivo ya no consiste simplemente en cifrar archivos, sino en construir una operación capaz de generar el mayor impacto económico posible.


The Gentlemen es un ejemplo reciente de esta evolución. La investigación publicada por Barracuda muestra cómo este grupo ha conseguido crecer rápidamente mediante un modelo de Ransomware-as-a-Service (RaaS), apoyándose en afiliados, accesos comprometidos y técnicas que, en muchos casos, utilizan herramientas legítimas presentes dentro de las propias organizaciones. Para agosto de 2026, The Gentlemen había reclamado más de 750 víctimas a nivel mundial, convirtiéndose en una operación que merece especial atención. Investigación de Barracuda sobre The Gentlemen ransomware

El ransomware ya no funciona como antes

Durante mucho tiempo, la imagen más común de un ataque de ransomware era relativamente sencilla: un archivo malicioso ingresaba a un equipo, cifraba la información y posteriormente aparecía una nota solicitando un pago para recuperar los archivos. Sin embargo, las campañas actuales son mucho más complejas. El cifrado suele representar solamente la etapa final de una intrusión que puede haber comenzado mucho antes.

Antes de llegar a ese punto, los atacantes necesitan encontrar una vía de entrada, identificar recursos importantes, comprometer cuentas, escalar privilegios, desplazarse por la red y localizar información que pueda utilizarse para incrementar la presión sobre la víctima. Por ello, una intrusión de ransomware puede entenderse como una cadena de acontecimientos en la que cada etapa genera señales que, correctamente analizadas, pueden permitir detectar el ataque antes de que alcance su objetivo.

The Gentlemen demuestra precisamente esta evolución. El grupo no depende únicamente de un código malicioso sofisticado; su capacidad está en combinar diferentes técnicas y recursos dentro de una operación organizada y escalable.

The Gentlemen y el modelo Ransomware-as-a-Service

Uno de los elementos que ayuda a explicar el crecimiento de The Gentlemen es su modelo de operación. De acuerdo con Barracuda, sus principales operadores cuentan con antecedentes dentro del ecosistema de ransomware y anteriormente estuvieron relacionados con una operación de afiliados conocida como ArmCorp, asociada principalmente con Qilin.

Posteriormente, The Gentlemen comenzó a operar como una marca independiente de Ransomware-as-a-Service. Este modelo permite que un grupo central proporcione infraestructura, herramientas y servicios mientras diferentes afiliados se encargan de realizar los ataques contra las organizaciones objetivo.

La ventaja para los atacantes es evidente: ya no necesitan que un mismo equipo realice cada etapa de la operación. Pueden distribuir responsabilidades y aumentar el número de ataques sin incrementar proporcionalmente su propia estructura. En el caso de The Gentlemen, Barracuda señala que los afiliados pueden conservar hasta el 90 % de los ingresos obtenidos mediante los rescates, creando un fuerte incentivo económico para atraer nuevos operadores.

Esto convierte al ransomware en algo más parecido a un modelo empresarial. Existe una plataforma, existen participantes con diferentes funciones y existe un mecanismo económico que permite mantener y ampliar la operación.

El acceso inicial: La puerta de entrada sigue siendo crítica

Aunque el modelo de negocio sea sofisticado, muchas de las técnicas utilizadas para obtener acceso inicial no son nuevas. Barracuda identifica entre los principales vectores asociados con The Gentlemen el compromiso de dispositivos perimetrales, particularmente equipos Fortinet, además del uso de credenciales VPN robadas o adquiridas y otros servicios expuestos a Internet.

También se han identificado campañas relacionadas con phishing, robo de credenciales y stealer logs, lo que demuestra que las identidades continúan siendo uno de los objetivos más importantes para los atacantes.

Esto plantea un desafío para las organizaciones. Una infraestructura puede contar con múltiples controles de seguridad y, aun así, mantener una puerta de entrada si existe un dispositivo vulnerable, una cuenta comprometida o un servicio expuesto de manera innecesaria.

Por esta razón, la protección contra ransomware no comienza cuando aparece el archivo malicioso. Comienza mucho antes, con la reducción de la superficie de ataque y la protección de los puntos que pueden proporcionar acceso a la organización.

Del acceso al movimiento lateral

Obtener acceso inicial es solamente el primer objetivo. Una vez dentro, el atacante necesita comprender el entorno y determinar cómo puede ampliar su control.

En esta etapa aparecen actividades como reconocimiento de la infraestructura, extracción de credenciales, escalamiento de privilegios y movimiento lateral. The Gentlemen ha sido asociado con el uso de herramientas como PowerShell, WMI, PsExec y Group Policy para desplazarse dentro de entornos Windows y Active Directory.

Aquí aparece uno de los problemas más importantes de la seguridad moderna: muchas de estas herramientas son completamente legítimas.

Un administrador puede utilizar PowerShell para automatizar una tarea, WMI para administrar sistemas o PsExec para realizar una operación remota. Por sí mismas, estas herramientas no indican necesariamente la presencia de un atacante.

El verdadero valor está en el contexto

La pregunta ya no debe ser únicamente si una herramienta es legítima o maliciosa, sino quién la está utilizando, desde qué dispositivo, contra qué sistemas, en qué momento y qué otras actividades están ocurriendo alrededor de esa acción.

Una ejecución de PowerShell puede ser normal. Una ejecución de PowerShell desde una cuenta comprometida, seguida por conexiones administrativas a múltiples servidores y una transferencia masiva de archivos, puede representar algo completamente diferente.

Por eso, detectar ransomware moderno requiere analizar comportamientos y relaciones entre eventos, no solamente identificar archivos maliciosos conocidos.

La información también parte del rescate

The Gentlemen utiliza un modelo de doble extorsión, una estrategia que ha cambiado considerablemente el impacto de los ataques de ransomware. En lugar de depender exclusivamente del cifrado, los atacantes pueden extraer información antes de interrumpir los sistemas.

La información financiera, los datos de clientes, documentos corporativos y otros archivos sensibles pueden convertirse en una segunda herramienta de presión. Si la organización se niega a pagar, los atacantes pueden amenazar con publicar o utilizar los datos robados.

Esto significa que contar con respaldos sigue siendo fundamental, pero ya no resuelve por completo el problema.

Una empresa puede recuperar sus servidores y restablecer sus operaciones, pero no puede recuperar información que ya fue extraída de su infraestructura. La recuperación tecnológica y la protección de la información son, por lo tanto, dos desafíos diferentes que deben abordarse dentro de una misma estrategia de seguridad.

El verdadero objetivo: Llegar al impacto

Una vez que los atacantes han conseguido acceso, privilegios e información, comienza la fase en la que buscan maximizar el impacto.

Según la investigación de Barracuda, The Gentlemen puede afectar máquinas virtuales, bases de datos, sistemas de respaldo, contenedores y otros procesos críticos antes de desplegar el ransomware. La capacidad de utilizar mecanismos de administración existentes dentro de la organización permite que el ataque pueda propagarse de manera significativa antes de que el cifrado sea visible.

Este punto es especialmente importante porque demuestra que esperar a detectar el ransomware puede significar esperar demasiado.

Cuando aparece la nota de rescate, es posible que el atacante ya haya conseguido credenciales privilegiadas, haya recorrido diferentes segmentos de la red, haya extraído información y haya preparado la infraestructura para dificultar la recuperación.

La oportunidad de detener el ataque probablemente estuvo mucho antes

¿Qué pueden aprender las organizaciones de The Gentlemen?

El caso The Gentlemen demuestra que la defensa contra ransomware requiere una estrategia que abarque diferentes capas de seguridad. Proteger el perímetro continúa siendo fundamental, especialmente frente a dispositivos y servicios expuestos a Internet, pero debe complementarse con una adecuada protección de identidades, gestión de vulnerabilidades y monitoreo continuo.

También es necesario prestar atención al comportamiento de los usuarios y dispositivos. Una cuenta que comienza a acceder a sistemas que normalmente no utiliza, un equipo que establece conexiones administrativas inusuales o una transferencia masiva de información pueden ser señales importantes cuando se analizan dentro de su contexto.

La correlación de eventos adquiere aquí un papel fundamental. Una alerta aislada puede no representar una amenaza significativa, pero varias señales relacionadas pueden revelar una cadena de ataque.

Por ejemplo, un inicio de sesión anómalo seguido por una elevación de privilegios, ejecución remota, movimiento hacia servidores críticos y extracción de información representa un escenario muy diferente a cada uno de esos eventos analizado por separado.

La capacidad de conectar esas señales permite que los equipos de seguridad pasen de reaccionar ante incidentes individuales a identificar comportamientos que forman parte de una operación coordinada.

El ransomware evolucionó. La defensa tambien debe hacerlo

The Gentlemen no demuestra únicamente que existe un nuevo grupo de ransomware. Demuestra cómo el cibercrimen continúa adoptando modelos que le permiten operar a mayor escala.

Los atacantes pueden combinar credenciales comprometidas, vulnerabilidades conocidas, dispositivos expuestos, herramientas legítimas y servicios especializados para construir una operación capaz de afectar a múltiples organizaciones.

Frente a este escenario, agregar más herramientas de seguridad no necesariamente significa obtener mayor protección. Lo importante es conseguir visibilidad sobre lo que ocurre en el entorno y contar con la capacidad de relacionar los diferentes eventos que se producen durante una intrusión.

La pregunta ya no debería ser solamente:

¿Tenemos protección contra ransomware?

La pregunta más importante es:

¿Podemos identificar que un atacante está construyendo una cadena de ataque dentro de nuestra organización antes de que llegue al punto de impacto?

Detectar un comportamiento anómalo, identificar una cuenta comprometida, reconocer movimiento lateral y responder antes de que se produzca el cifrado puede marcar la diferencia entre un intento de intrusión y una interrupción operativa.

The Gentlemen representa una nueva realidad del ransomware: los atacantes ya no necesitan depender únicamente de malware sofisticado cuando pueden convertir técnicas conocidas en una operación organizada, rentable y escalable.

Por eso, la defensa también debe evolucionar. La visibilidad, la correlación de eventos, la detección basada en comportamiento y la capacidad de respuesta deben formar parte de una estrategia diseñada no solamente para detectar una amenaza, sino para interrumpirla antes de que se convierta en una crisis.

XDR Endpoint Security

Servicio XDR Endpoint Security

Servicio XDR para una computadora o servidor por 12 meses. Recopila telemetría de seguridad en tiempo real para identificar, correlacionar e investigar amenazas avanzadas que evaden soluciones tradicionales.

Comprar ahora

* Suscripción anual

PCCOM Mayorista

Lleva tu ciberseguridad al siguiente nivel

www.pccommayorista.com

De herramienta de productividad a superficie de ataque: el riesgo oculto de la IA

  • BLOG DE CIBERSEGURIDAD

    La IA llego a las empresas:

    Ahora también esta en la mira de los atacantes

La nueva superficie de ataque: cuando la IA también se convierte en un riesgo de ciberseguridad.

La inteligencia artificial está avanzando a una velocidad que pocas tecnologías han conseguido igualar. Empresas de todos los sectores ya utilizan modelos de IA para automatizar procesos, analizar información, generar contenido y tomar decisiones.

Pero mientras la adopción crece, también aparece una pregunta que no siempre recibe la misma atención:

¿Qué ocurre cuando la tecnología que utilizamos para ser más eficientes también se convierte en una nueva superficie de ataque?

Nueva superficie de ataque

Los datos recientes sobre vulnerabilidades relacionadas con software de inteligencia artificial muestran que este riesgo ya no es una posibilidad futura. Es un desafío que las organizaciones necesitan comenzar a gestionar desde ahora.

Más IA también significa más vulnerabilidades

Durante 2025 se identificaron cientos de vulnerabilidades asociadas con software relacionado con inteligencia artificial. Y durante los primeros meses de 2026, la cantidad registrada ya había superado ampliamente la cifra del año anterior.

Pero el número por sí solo no es lo más preocupante.

Una parte importante de estas vulnerabilidades alcanza niveles de severidad High o Critical, lo que significa que algunas pueden representar un impacto considerable cuando son explotadas.

Esto cambia la conversación.

El problema ya no consiste únicamente en preguntarnos qué tan poderosa es una IA, sino también qué tan segura es la infraestructura que permite que esa IA funcione.

El riesgo no solamente se encuentra en el modelo

Cuando pensamos en seguridad de IA, es común imaginar que el principal objetivo sería atacar directamente al modelo.

Sin embargo, la superficie de ataque es mucho más grande.

Alrededor de un sistema de IA existen:

  • APIs.
  • Frameworks.
  • Plugins.
  • Aplicaciones.
  • Bibliotecas de código abierto.
  • Integraciones con servicios externos.
  • Sistemas de autenticación.
  • Bases de datos.
  • Herramientas empresariales.

Cada uno de estos componentes puede convertirse en un punto de entrada.

Y aquí aparece uno de los cambios más importantes de la inteligencia artificial moderna: la IA está dejando de limitarse a responder preguntas y comienza a ejecutar acciones.

Cuando la IA puede actuar, el riesgo cambia

Los sistemas basados en agentes representan una evolución importante.

Un agente puede recibir instrucciones, consultar información, utilizar herramientas, interactuar con aplicaciones y ejecutar determinadas acciones.

Esto aumenta considerablemente su utilidad.

Pero también aumenta el impacto potencial de una vulnerabilidad.

Si un atacante consigue comprometer una aplicación conectada a un agente, explotar una API o manipular una integración, el problema podría ir mucho más allá de obtener una respuesta incorrecta.

Podría significar acceso, movimiento dentro de sistemas o ejecución de acciones que originalmente estaban autorizadas para la IA.

Por eso, mientras más capacidades tenga un sistema de IA para interactuar con el entorno, mayor debe ser el nivel de seguridad que lo acompaña.

El código abierto también forma parte del problema

Otro punto que merece atención es la dependencia del ecosistema open source.

Gran parte de las aplicaciones modernas de IA se construyen utilizando frameworks, bibliotecas y componentes desarrollados por terceros.

Esto permite innovar más rápido.

Pero también significa que una vulnerabilidad en uno de esos componentes puede terminar afectando múltiples aplicaciones y organizaciones que dependen de él.

Por eso, proteger la IA no consiste únicamente en revisar el código que desarrolla una empresa.

También implica conocer qué componentes utiliza, de dónde provienen y qué vulnerabilidades existen en ellos.

¿Qué deberían hacer las empresas?

La respuesta no es dejar de utilizar inteligencia artificial.

La solución es adoptar la IA acompañada de una estrategia de seguridad.

Algunos puntos deberían convertirse en prioridades:

  1. Conocer la superficie de ataque. Identificar qué herramientas de IA existen dentro de la organización y con qué sistemas están conectadas.
  2. Gestionar vulnerabilidades constantemente. No basta con instalar una solución y asumir que permanecerá segura. Los componentes utilizados por la IA también necesitan monitoreo, actualización y gestión de vulnerabilidades.
  3. Controlar los permisos. Un agente no debería tener más acceso del estrictamente necesario para realizar su función.
  4. Vigilar las integraciones. APIs, plugins, aplicaciones externas y conexiones entre sistemas deben considerarse parte de la superficie de ataque.
  5. Monitorear el comportamiento. La seguridad no termina con prevenir una vulnerabilidad. También es necesario detectar comportamientos anómalos y responder rápidamente cuando algo se sale de lo esperado.

La IA no es el problema. La falta de seguridad sí.

La inteligencia artificial representa una de las mayores oportunidades tecnológicas de los últimos años. Precisamente por eso, su seguridad no puede convertirse en una preocupación secundaria.

A medida que las organizaciones incorporan IA en más procesos, también incorporan nuevos componentes, conexiones y permisos que necesitan ser protegidos.

La pregunta ya no debería ser solamente "¿qué puede hacer nuestra IA?"

"¿Qué podría hacer un atacante si consigue comprometerla?"

La respuesta a esa pregunta debería formar parte de cualquier estrategia de adopción de inteligencia artificial.

Porque la próxima generación de ciberseguridad no tendrá que proteger únicamente a las personas, los dispositivos y las aplicaciones.

También tendrá que proteger a las inteligencias artificiales que comienzan a interactuar con ellos.

XDR Endpoint Security

Servicio XDR Endpoint Security

Servicio XDR para una computadora o servidor por 12 meses. Recopila telemetría de seguridad en tiempo real para identificar, correlacionar e investigar amenazas avanzadas que evaden soluciones tradicionales.

Comprar ahora

* Suscripción anual

PCCOM Mayorista

Lleva tu ciberseguridad al siguiente nivel

www.pccommayorista.com

Picture of Soporte

Soporte

Con personal certificado por las marcas
Picture of Atención personalizada

Atención personalizada

Proyectos llave en mano, diseñamos, implementamos y capacitamos al personal a cargo
Picture of Atención en LATAM

Atención en LATAM

Venta y atención en todo LATAM
Picture of Servicios administrados

Servicios administrados

Te ofrecemos nuestras soluciones como servicio administrado, las enviamos a tus clientes configuradas y listas para usarse.